Abril 1972

Crítico de Arte: César Magrini

Exposición Galería: Wildenstein

Es un pintor de indudable clase, que me deja, empero, un tanto frío, ya que su estricta preocupación por el equilibrio formal-que consigue en todos sus cuadros- parece sacrificar cierta vibración cierto contenido interiores. Son telas impecables, sin ninguna duda, se plante problemas muy serios, y los resuelve en un plano de total jerarquía y sin sacrificar espontaneidad. Pero posiblemente le falte cierta personalidad.

La” Mandolina Azul” evidencia cabalmente esa seguridad en cuanto a certero instinto para la resolución. En “naturaliza Muerta”( una de las mejores telas de la exposición) atraen, especialmente, las superficies verdes muy bien trabajadas, y los tonos claros, mientras que su autèntica raza de pintor es perceptible en “Botellas”. Otra “Naturaleza Muerta” habla con toda elocuencia de una originalidad que Baglione debería (se me ocurre) frecuentar mas asiduamente, tiene fuerza, pero apacigua, se debate en la furia, pero entrega la paz. Espléndidos son los verdes de “Manzana con frutera”, e incandescentes los rojos de “Molinillo rojo”, otra de las telas más notables de una exposición que se recorre, cuando menos, con gran interés.

Volver a menu de Crítica